sábado, 10 de junio de 2006

La arquitectura de la mentira (II)

Uno construye un texto de ficción de la misma manera en que un arquitecto construye una casa. Uno quiere transmitir intacta una emoción y elige para hacerlo el mejor camino: la mentira. Si la mentira es hermosa puede que suceda el hecho estético, si sucede hay arte, hay narrativa de calidad. Los cimientos, las paredes, los techos de esta casa no pueden ser meros adornos, meros impactos decorativos, globitos de colores, tortitas para el té. No. Tienen que sostener lo que hay que sostener, tienen que resistir lo que hay que resistir. De esa manera se construye el texto literario, compliendo rigores, salvando exigencias. La belleza hay que encontrarla ahí, la pintura al final, los colores como resultado de la concepción de un todo, no para tapar lo que al primer portazo se nos caería encima y nos dejaría sepultados bajo una pila de mampostería barata. Si se escribe desde lo profundo de nuestro ser (desde nuestra soledad) no hay riesgos, lo garantizo. Si se escribe en una mesa de Palermo imbécil, levantando la mano cada vez que alguien nos saluda como si fuéramos una especie de Papa, con nuestra notebook reluciente y nuestro ego más erecto que el obelisco, estamos listos. Nada de mierdas a la hora de escribir. Que suenen las teclas de una vieja Hermes 2000 o de una Underwood. Ampollas en los dedos, hay que darle y darle a esa cosa, como decía Bukowsky, y tenía razón. No se olviden que la casa que construyen no es para que el lector la mire de afuera, sino para que la habite. Nada de trucos, nada de sorpresas. Hay que escribir horas y horas y si al terminar cada página uno siente que se ha quedado vacío, que no hay manera de seguir... a poner otra hoja, a mirarla un rato, que vamos por buen camino.


Pablo Ramos, fragmento de "La arquitectura de la mentira". Texto publicado en la revista Los Asesinos Tímidos, N° 2, mayo de 2006.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnifico. Sencillamente, magnífico.
RM

Luz Azul dijo...

Están muy lindos sus post de la arquitectura de la mentira I y II. Espero que haya muchos más.
Otro tema...
De paso cañazo, quería decirle que la comparación suya con Maradona me pareció por lo menos excesiva. Pero bueno, veo que sigue con la humildad que le brota por los poros.
Igual le aclaro que yo no me subo al pedestal de los ganadores, realmente escuchaba su programejo, hasta tengo pruebas.
Le mando un saludo.
PD: donde se metió que hace mucho que no escribe? Ojo! no piense que lo extraño.

Cristian dijo...

No me comparé con Maradona. Comparé el caso de nuestro programejo con el del primer partido de Maradona. No son lo mismo, no use las sinécdoques a su favor. ¿Qué pruebas tiene?

No me extrañe, ya volveré.

Gaby dijo...

Oiga o lea, Caballero, qué cosa le anda sucediendo que no produce??
Espero que esté bien.
Beso

RAEL dijo...

el instituto argentino de estudios riquelmenianos ha decidido dar un paso atrás (no sé siiii...) con la condena al caballero de la triste figura, indultándolo. por lo tanto se lo libera para que siga escribiendo, inclusive acerca de fobal...

¿dónde anda?

ya lo veo ensartau a las aspas de un molino de viento... largue hombre, que no es un gigante. es aguilar que se quedó pidiendo que lleven uno al menos...