sábado, 9 de septiembre de 2006

Breve historia real sobre los vanos intentos de censurar el amor

Jueves por la noche. McDonald's de avenida Corrientes al 2600, barrio de Once, ciudad de Buenos Aires. En una mesa, dos adolescentes, con ropa que indica que han salido hace un rato del colegio, se besan, se acarician, se miman, se muestran su afecto. Ríen. Es evidente que se quieren mucho o que, al menos, la pasan muy bien. Son felices.

Un buen rato después de que yo llegué y me senté en una mesa a unos cuantos metros y, oh casualidad, luego de pocos minutos de que una familia como Dios manda se sienta en la mesa de al lado, se acerca el Cancerbero, con su campera negra con una banderita argentina en la manga, el Guardián de la Moral y las Buenas Costumbres, y les dice algo al oído. No hace falta ni estar cerca ni escucharlo: sé que les dice que se tienen que ir.

Se levantan sonriendo, sin oponer resistencia, porque se quieren mucho o al menos la pasan muy bien, así que nada más les importa. Pero a mí sí me importa. Cuando pasan junto a mí, les digo:

-Chicas, ¿les dijo que se vayan porque se estaban besando?

-Sí -me responden las dos al unísono, sin dejar de sonreír. Una o ambas, se me mezclan en el recuerdo, tiene(n) piercings en la lengua.

-¿Siempre les pasa?

-Y... algunas veces ya nos pasó.

-Es horrible...

Quizá mi reflexión les sonó estúpida. Sólo se encogieron de hombros y salieron a la calle. Sonreían, las dos.

7 comentarios:

La Maga dijo...

Siempre va a haber lugares para besarse, o importa donde sea, y los que censuran esos besos seguro se quedan con un deseo en la boca de tener la edad, las ganas, o esa clase de amor guardados en el corazòn.

Gaby dijo...

Creo que la sociedad argentina, aún los que se llaman a sí mismos liberales, son tan conservadores que cualquier demostración de amor les cae mal, aunque fuese en una pareja heterosexual.Estamos acostumbrados a la idea de los Ingalls, el mejor ejemplo de la hipocresía y la falta de pasión.
Agradezco que haya personas que se animan a demostrar lo que sienten, aunque a algunos no les guste.
Saludos!

RAEL dijo...

el cancerbero y el padre de "la familia como dios manda" jamás confesarán que en el fondo pensaban: "Mmmmmmencanta".
en toda censura hay algo de eso.

Comando Norma Aleandro dijo...

Padre de familia como Dios manda... sos un rasca!!!...llevá a tu mujer y a tus pibes a morfar a un lugar como la gente, asi te ahorrás tus disgustos de poca monta.

alguien de por alli que visita tu por aqui dijo...

hay que hacer lo que a uno le venga en gana en el lugar que le venga en gana. Siempre. A pesar de lo que digan otros. Total... siempre van a hablar.
Lástima que los blogs sólo sirvan para algunas mediocridades escondidas. Acá todos son perfectos, lindos, inteligentes, prácticos..... Ojalá que en el cara a cara se muestren tal como son aquí.... Pero esto es "polvo de estrellas".... Y eso lo tengo probadísimo.

FM dijo...

yo me hubiese ido a los gritos

FM dijo...

aclaro, por si no se entendió: irme a los gritos denunciando la discriminación.